
Como un eco silente que renueva tu voz
No quiero saber de letras y formas llenas
Que aparecen sin premura a acabar el amor
Y juramos, y mentimos y nos condenamos
A ser el brindis en favor de la sed de terceros
Y reímos, y soñamos, y aquí nos encontramos
Para ser ahora sólo dos nombres con unos sellos
Un archivo más en los listados de algún casillero





